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Información

Optimizando fotografías para Internet

Una de las grandes ventajas del email es la de poder enviar fotografías sin límite de distancia.

A la hora de prepararlas es interesante diferenciar si quien las va a recibir las quiere para imprimir, o simplemente para verlas o utilizarlas en Internet.

En el primer caso, si queremos que quien reciba la foto pueda imprimirla con calidad debemos mandarla a un tamaño grande y a una buena resolución.

Pero si la idea es simplemente que la vean en la pantalla de un ordenador es más cómodo reducirla y bajar su calidad antes de enviarla. Si no lo hacemos y la adjuntamos directamente como nos viene de la cámara, grande y pesada, además de demorar el envío y la recepción, ocuparemos capacidad del buzón de nuestro amigo/a innecesariamente y tendrá que verla por partes por ser más grande que la pantalla del ordenador.

El “peso” de una foto es el tamaño del archivo o dicho de otra forma, su cantidad de información. Se mide en kilobytes o si es más grande, en megabytes (conocido más habitualmente como “megas”).

Muchas cámaras digitales vienen acompañadas de un sencillo software que reduce el tamaño y la calidad de las imágenes, como por ejemplo el ZoomBrowser de Canon que cuenta con la función “Enviar imágenes por correo electrónico”. Una opción semejante tiene el popular software de visionado de imágenes ACDSee.


CANON ZoomBrowser con la opción de envío por email.


La misma función en el software ACDSee.

Si no contamos con uno de estos software podemos hacerlo fácilmente con un programa de tratamiento de imagen.

Veamos por pasos como podemos reducir el tamaño y rebajar la calidad de una fotografía con el Photoshop, uno de los programas más conocidos.

Abrimos el programa e introducimos la foto en el espacio de trabajo, podemos hacerlo desde el explorador de archivos (en la esquina superior derecha, como se ve en la imagen) o pinchando la foto en otra carpeta, arrastrándola a la pestaña de Photoshop (abajo, en este caso la que sobresale en azul) y soltándola sobre el área de trabajo cuando se ha abierto el programa.

Podemos conocer su tamaño pinchando en el menú “imagen” arriba a la izquierda, del que baja un scroll y seleccionamos “tamaño de imagen”.

El panel nos dice que tiene 1728 pixels de ancho por 1152 de alto. La fotografía es mayor que la mayoría de las pantallas de ordenador, configuradas a 1024 x 728 pixels.

Determinamos un ancho que sea adecuado. Si queremos que el receptor vea la foto grande pero sin que se salga de la pantalla podemos seleccionar un ancho algo menor de 1024, por ejemplo, 800 pixels. Escribimos 800 en la casilla de “anchura” y damos al OK. De la altura no nos preocupamos porque se cambia automáticamente para mantener la proporción.

La imagen aparece pequeña, pero no es su tamaño real.

Como vemos en la esquina inferior izquierda está al 50% de su tamaño. Escribiendo en ese recuadro 100 la veremos a su tamaño real, al 100%.

Así se ve una fotografía de 800 pixels de ancho en una pantalla configurada a 1024. Ya hemos reducido su tamaño, ahora falta rebajar la calidad para quitarle peso.

Buscamos el menú “archivo” en la esquina superior izquierda y pinchamos en “guardar para Web”.

Se abre una nueva ventana que tiene una parte de la foto dentro.

En la esquina superior izquierda tenemos cuatro pestañas, la primera es la foto original. Si pinchamos en la última, “4 copias” aparece un cuadro con 4 imágenes de la foto a calidades diferentes y sus respectivos pesos. La primera es la original y pesa 1,22 megas, la segunda está a una calidad del 60% y ya ha bajado a 101,7 Kb. La tercera, a calidad 30 pesa 42,39 Kb y la última, a calidad 15 pesa tan sólo 28,17 Kb. Las diferentes imágenes permiten apreciar la relación entre rebajar la calidad y la degradación de la imagen.

En nuestra opinión rebajar la imagen a calidad 60 apenas es perceptible en una pantalla de ordenador y el ahorro de peso es enorme, como hemos visto, de más del 90%, de 1,22 megas baja a tan sólo 101,7 Kb. Este peso es muy aceptable para una fotografía que quien la reciba va a ver a buen tamaño.

Cuando hemos escogido la calidad tan sólo nos queda pinchar en “guardar” y salvarla en el archivo correspondiente.



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Otimizando fotografias para Internet

Uma das grandes vantagens do email é a de poder enviar fotografias sem limite de distância.

Na hora de prepará-las é interessante diferenciar se quem vai recebê-las quer imprimi-las, ou simplesmente vê-las ou utilizá-las na Internet.

No primeiro caso, se queremos que quem receba a foto possa imprimi-la com qualidade devemos mandá-la em um tamanho grande e com uma boa resolução.

Porém se a idéia é simplesmente que a vejam na tela de um computador é mais cômodo reduzi-la e baixar sua qualidade antes de enviá-la. Se não o fazemos e a anexamos diretamente como trazemos da câmara, grande e pesada, além de demorar o envio e a recepção, ocuparemos capacidade da caixa de entrada de nosso amigo/a desnecessariamente e terá que vê-la por partes por ser maior que a tela do computador.

O “peso” de uma foto é o tamanho do arquivo ou dito de outra forma, sua quantidade de informação. Se mede em kilobytes ou se for muito maior, em megabytes (conhecido mais habitualmente como “megas”).

Muitas câmaras digitais vem acompanhadas de um software simples que reduz o tamanho e a qualidade das imagens, como por exemplo o ZoomBrowser da Canon que conta com a função “Enviar imagens por correio eletrônico”. Uma opção semelhante tem o popular software de visualização de imagens ACDSee.


CANON ZoomBrowser com a opção de envio por email.


A mesma função no software ACDSee.

Se não contamos com um destes software podemos fazer facilmente com um programa de edição de imagem.

Vejamos por passos como podemos reduzir o tamanho e rebaixar a qualidade de uma fotografia com o Photoshop, um dos programas mais conhecidos.

Abrimos o programa e introduzimos a foto na área de trabalho, podemos fazer desde o explorador de arquivos (no canto superior direito, como se vê na imagem) ou clicando a foto noutra pasta, arrastando-a para a janela do Photoshop (abaixo, neste caso a que sobressai em azul) e soltando-a sobre a área de trabalho quando se está aberto o programa.

Podemos conhecer seu tamanho clicando no menú “imagem” acima à esquerda, do qual baixa um scroll e selecionamos “tamanho de imagem”.

O painel nos diz que tem 1728 pixels de largura por 1152 de altura. A fotografia é maior que a maioria das telas de computador, configuradas a 1024 x 768 pixels.

Determinamos uma largura que seja adequada. Se queremos que o receptor veja a foto grande porém sem que saia da tela podemos selecionar uma largura algo menor de 1024, por exemplo, 800 pixels. Escrevemos 800 na caixa de “largura” e damos o OK. De altura não nos preocupamos porque se altera automaticamente para manter a proporção.

A imagem aparece pequena, porém não é seu tamanho real.

Como vemos no canto inferior esquerdo está a 50% de seu tamanho. Escrevendo nesse quadro 100 a veremos em seu tamanho real, a 100%.

Assim se vê uma fotografia de 800 pixels de largura em uma tela configurada a 1024. Já reduzimos seu tamanho, agora falta rebaixar a qualidade para diminuir o peso.

Buscamos o menú “arquivo” no canto superior esquerdo e clicamos em “salvar para Web”.

Se abre uma nova janela que tem uma parte da foto dentro.

No canto superior esquerdo temos quatro abas, a primeira é a foto original. Se clicamos na última, “4 cópias” aparece um quadro com 4 imagens da foto à qualidades diferentes e seus respectivos pesos. A primeira é a original e pesa 1,22 megas, a segunda está a uma qualidade de 60% e já baixou a 101,7 Kb. A terceira, à qualidade 30 pesa 42,39 Kb e a última, à qualidade 15 pesa somente 28,17 Kb. As diferentes imagens permitem apreciar a relação entre rebaixar a qualidade e a degradação da imagem.

Em nossa opinião rebaixar a imagem à qualidade 60 apenas é perceptível em uma tela de computador e o ganho de peso é enorme, como temos visto, de mais de 90%, de 1,22 megas baixa a somente 101,7 Kb. Este peso é muito aceitável para uma fotografia que quem a receba vai vê-la em bom tamanho.

Quando tivermos escolhido a qualidade somente nos resta clicar em “salvar” e salvá-la no arquivo correspondente.


*Traduzido ao português por Álvaro S. Campos.



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