El Viaje (2005-2015)

Continente
Pais
Lugar


1ª Vuelta (1998-2002)

DHL
El Correo

Estás en: Inicio - El Viaje - Reportajes

Reportajes - Resumen: Brasil y Venezuela - 13/10/2008

Ver todos...
Momentos de un viaje en tándem (3ª parte)

Te presentamos la tercera y última parte del resumen fotográfico del viaje que nos ha llevado durante 40 meses por la península Ibérica y la costa atlántica sudamericana, desde Ushuaia hasta Caracas. En esta ocasión te mostramos el final del recorrido realizado por Brasil y Venezuela.

Viajamos paralelos a la costa brasileña y procuramos circular por carreteras de asfalto que no sean demasiado transitadas porque además de ser más seguras (en cuanto a tráfico y a la posibilidad de asaltos), nos ofrecen lugares tranquilos en los que poder conversar con la gente.

A menudo recorremos caminos de tierra por los que llegamos a lugares fuera de cualquier ruta turística. Es habitual que los niños salgan de las casas para observar divertidos una bicicleta tan larga y extraña.

También nos encontramos con situaciones injustas. Aunque la esclavitud fue abolida hace más de un siglo, la situación de pobreza obliga a estos y otros muchos miles de cortadores de caña de azúcar a trabajar largas jornadas bajo el sol tropical a cambio de salarios muy pequeños. Esto se ve con especial intensidad en el nordeste del país.

Brasil cuenta con una biodiversidad extraordinaria. Los encuentros con animales han sido constantes, algunos alegres como el de esta pequeña tortuga…

… y otros tristes como el de este enorme oso hormiguero que yace atropellado en la cuneta.

Uno de los encuentros más curiosos fue con un perezoso que se había encaramado a los cables de alta tensión. Afortunadamente el animal se salvo de morir electrocutado porque estaba en un área agrícola que todavía no había sido conectada a la red eléctrica.

Este país ha contado con una inmigración (voluntaria y forzada) tan amplia que en la actualidad existe una gran diversidad racial. Aunque de orígenes diferentes, tanto Miyuki como Tatiana son brasileñas.

Con el tiempo las diferentes razas se van mezclando aumentando más la variedad.

No podemos olvidar que también son brasileños los primeros moradores de estas tierras. La situación de los indígenas ante el avance del hombre blanco ha sido en general muy difícil y han sufrido exterminio, esclavitud, pérdida de las tierras, asimilación cultural,…
Curumín es un joven líder de una aldea potiguara que está intentando recuperar el bagaje cultural de su pueblo (ya apenas queda gente que hable su lengua en la región) de una forma muy curiosa, a través de sueños en los que se pone en contacto con sus ancestros.

El joven también se dedica a elaborar hermosa artesanía relacionada con su cultura indígena.

Un conflicto reciente es el de la Tierra Indígena Raposa Serra do Sol, en Roraima, al norte del país. La presión ejercida por media docena de arroceros llegados en los años 80 pero con mucha influencia económica y política pone en riesgo el futuro de miles de indígenas macuxi, wapixana, taurepang, yecuana,… La movilización de apoyo a estos colectivos es internacional, te recomendamos que te informes en la Web de la organización de apoyo a los pueblos indígenas Survival (www.survival.es) y apoyes la campaña.

Dejamos el norte de Brasil y entramos en Venezuela. En el primer tramo recorremos un lugar mágico, la Gran Sabana, la región más antigua sobre la corteza terrestre, una meseta elevada casi 1.000 metros sobre la que destacan los majestuosos tepuyes.

Los tepuyes son las montañas que se elevan por encima de la meseta hasta alcanzar los 2.800 metros de altura. El más famoso es el Roraima, una montaña sagrada para los indígenas pemones. La abrupta elevación y su aislamiento han ocasionado que muchas de las plantas y animales que habitan en la cima hayan evolucionado de una manera particular y sean únicos, sólo se encuentran aquí, entre ellos una gran diversidad de plantas carnívoras.

En Ciudad Guayana, una joven y dinámica metrópoli industrial venezolana, se encuentra el parque Cachaima. Aquí el río Caroní forma estas hermosas cascadas poco después de haber producido electricidad en la Hidroeléctrica del Gurí y poco antes de desembocar en el Orinoco.

Venezuela sigue la dinámica que hemos llevado en Brasil y nos asombra permanentemente con la amabilidad y cordialidad de la gente. Las pequeñas ciudades mantienen la arquitectura colonial y una gran cantidad de coches de décadas pasadas.

Caracas se extiende por un valle alargado entre dos cadenas montañosas. La altura a la que está situada (casi 1.000 metros sobre el nivel del mar) la mantiene con una temperatura bastante fresca para la latitud tropical en la que se encuentra. En la imagen el enorme barrio de Petare (un millón y medio de habitantes), el equivalente a las favelas brasileñas.

La mujer wayúu tiene un peso especial dentro de su comunidad. Éste pueblo indígena localizado en la Guajira, con medio millón de personas, es el más numeroso de Venezuela y Colombia.

Venezuela cuanta con una diversidad extraordinaria: playas caribeñas, selva tropical, montañas nevadas (el pico Simón Bolívar roza los 5.000 metros de altura), enormes ríos (entre ellos el Orinoco), islas paradisiacas, zonas desérticas, o los Llanos, uno de los ecosistemas más importantes del mundo. Recorriéndolo es habitual asistir desde el camino a imágenes como ésta en la que aves y cocodrilos comparten la misma charca.

En la costa del Caribe recibimos la noticia que modificará nuestros planes de viaje, vamos a ser padres.

Después de 40 meses de viaje en bicicleta decidimos regresar a casa para tener al bebé. En la imagen Miyuki recibe un regalo (una red indígena que nos servirá para llevarlo con nosotros) de los amigos del Centro Vasco de Caracas. La despedida es muy emotiva. Con estas líneas queremos dar las más sinceras gracias a todas las maravillosas personas que hemos conocido a lo largo del viaje y que de una u otra forma nos han dado la energía para poder hacerlo posible.








   
www.f-3.net - 2005 | comunactivo