Santiago (Cadalso)

Santiago es un zapatero remendón de los de antes, de los que ya casi no quedan. Tiene un pequeño taller en Cadalso de los Vidrios (Madrid). Le encanta su profesión (la ejerce desde los 14 años)  pero nos reconoce que cada vez le gusta menos:

- La calidad del calzado está cambiando para peor, ya no se usa el cuero que es un material natural, ahora casi todo es sintético. Las modas se preocupan por la estética y se olvidan de la comodidad que necesitan los pies y de su salud. Los precios son bajos pero la calidad no es comparable a unos buenos zapatos hechos a mano. La gente prefiere pagar poco y tirarlos cuando se estropeen, no se molestan ni en arreglarlos. 

Mi profesión, como la de otros tantos artesanos, está desapareciendo porque nadie quiere ser aprendiz. Los jóvenes vienen exigiendo ganar un buen sueldo sin haber empezado siquiera a aprender.

Los hijos de Santiago no serán zapateros.