CEAFRO, contra el racismo.


Salvador, 28 de septiembre de 2006.

Nota: Primero de los dos artículos que publicaremos sobre la Organización CEAFRO

Cuando llegamos a Salvador de Bahía nos dimos cuenta de que Brasil es más multicolor de lo que pensábamos, o lo que es lo mismo, menos blanco. Salvador es la ciudad más negra fuera de África, las estadísticas dicen que más del 80% de su población es negra o mulata en distintos grados.
Cuando caminas por el Pelourinho, el casco antiguo de la ciudad, y ves a capoeiristas, grupos de percusión, baianas preparando acarajés, vendedores de souvenirs, mujeres haciendo trenzas, gente que pasea tranquilamente por la calle,… todos ellos/as negros/as, no es difícil imaginarte que estás en África. Pero si se te ocurre encender un televisor te darás cuenta que lo que aparece en él no tiene nada que ver con el lugar donde estás, como si conectaras con otro país.
Las telenovelas, que son una fiebre en Brasil y reciben la atención de toda la población, reflejan mundos a millones de años luz de este universo negro, muestran a ricos blancos/as que viven en lujosas mansiones y se pelean por herencias multimillonarias. No son sólo las telenovelas, la publicidad refleja también exclusivamente un mundo blanco y en ella no verás una persona negra y la presentadora de cualquier programa es rubia y va acompañada de rubias, como por ejemplo ocurre con la popular Xuxa.

En Salvador hemos conocido a Salvador (valga la redundancia), un simpático zaragozano que trabaja para UNICEF y vive desde hace mucho tiempo en Brasil. Salvador nos ha puesto en contacto con CEAFRO, una organización con la que UNICEF colabora. En una muy interesante reunión, varios miembros de este grupo nos explican como es la situación de los negros/as en Brasil y como trabaja el grupo para mejorarla.


Vilma Reis – coordinadora ejecutiva de CEAFRO:
Vamos a hablar sobre las acciones que desarrollamos junto a la juventud, el combate al trabajo infantil, trabajos referentes a quilombos, trabajo domestico infantil y adolescente, fortalecimiento de las maestras en las escuelas para cambiar el enfoque que es tan eurocéntrico y la inserción de la juventud negra en las universidades y en el mundo laboral.

Simone Rengues y Nonato Santos: Oficina de Garantía de los Derechos de la Juventud Negra.

Agnaldo Neiva: coordinador del proyecto Movilizadores y Movilizadoras Culturales por la promoción de la equidad racial.

Naiara: técnica de comunicación.

Isabelle Santos: técnica de CEAFRO, proyectos con “Quilombos”.

Luisa: proyecto “Escuela Plural”.

Vanda Barreto: coordinadora del CEAFRO.

Vilma Reis:

Recientemente hemos optado en Inglaterra a un premio de organizaciones que luchan contra la esclavitud contemporánea por una campaña que hicimos entre 2000 y 2005. La BBC nos realizó una entrevista y la colgó en su Web, por lo que el trabajo ha podido ser conocido en todas las partes del mundo.

En la campaña, durante esos 5 años, hicimos una acción muy fuerte de comunicación, es lo que llamamos “advocacy”, tratamos temas que normalmente los medios no saben como abordar. Por ejemplo, la Media aquí en Brasil evita hablar sobre el trabajo doméstico infantil. A partir de esas campañas producimos cortos de 30 segundos y los enviamos a las televisiones. El primer equipo lo formábamos sólo Agnaldo, la profesora Isabelle y yo, coordinados por la profesora Vanda, éramos más jóvenes. Empezamos la campaña y creo que después de 3 años habíamos realmente sensibilizado la mentalidad de los periodistas y la opinión pública a nivel nacional.

Comenzamos entonces a trabajar con la planificación estratégica de organizaciones que luchaban contra el trabajo infantil doméstico pero que no tenían en cuenta las cuestiones de raza, género, orientación sexual,... yo tengo mucha confianza en los medios que no son controlados.

La población negra no somos realmente una minoría, somos casi la mitad de la populación brasileña, el 83% de esta ciudad, Salvador, y no aparecemos positivamente en los medios de comunicación, en los periódicos, en las revistas, en la televisión, en los libros escolares,... en ningún lugar. Por eso valoramos mucho las medias no controladas.

Vanda Barreto:

Me gustaría hablar de nuestra trayectoria y del foco en los Objetivos del Milenio.
Trabajamos hace 11 años, empezamos antes de que muchas de estas cosas ocurriesen, antes de las conferencias. Surgió de personas con una militancia en organizaciones del Movimiento Negro relacionadas con la universidad. Siempre intentamos hacer de puente de forma que desde la universidad construimos cosas que vayan a favor de los intereses de la población negra y de sus agendas definidas por las organizaciones sociales.
Siempre intentamos trabajar con parámetros muy amplios que tengan que ver con políticas públicas o con acciones afirmativas.
Colaboramos con UNICEF desde el inicio, también con la organización FOR que siempre nos convencía de observar la necesidad de instituir políticas públicas y más recientemente, con los Objetivos del Milenio.
De hecho, tenemos una práctica de que cuando estas cosas aparecen nuestras acciones ya van en dirección a la construcción de pautas, actualmente en la construcción de políticas públicas. Agnaldo es nuestro representante en el Consejo Nacional de Juventud, a donde lleva nuestra perspectiva. También participamos del Consejo de Desarrollo Económico y Social de la Presidencia de la Republica, una red de observación que trata de cuestiones como los Objetivos del Milenio. Somos concientes de que operamos en una escala que todavía no es tan grande para abarcarlo todo pero al menos, a nivel de construcciones pedagógicas y de prácticas sociales y políticas, estamos siempre buscando todas las cuestiones que están en las pautas internacionales en busca de una sociedad mundial más justa, y de la nuestra en particular.

Vilma Reis:

Cuando UNICEF estaba realizando la planificación de los próximos 4 años llamaron a las organizaciones a las que ellos clasifican como organizaciones estratégicas, hizo consultas en todos los estados de Brasil y el CEAFRO estaba entre las 15 organizaciones estratégicas de esta región del país. En la reunión hablamos de la profunda contradicción que significa que en el contexto internacional Brasil tenga la décima mayor economía del planeta.
Hoy es hasta una dificultad para quienes estamos trabajando en Brasil por la Campaña del Milenio para vencer el racismo, el analfabetismo, el hambre, la opresión de género,... porque hay muchos países que creen que ya no necesitamos ayuda.

El año pasado UNICEF hizo una investigación sobre la violencia contra niños/as y adolescentes en el país y descubrió que el 87% de las victimas de la violencia mortal en el país son jóvenes negros de 15 a 24 años. Estamos en Salvador, una ciudad donde la policía y los grupos tolerados por ellos matan una media de 4 jóvenes negros cada noche, son 100 por mes y 1000 por año, no son datos de una sociedad normalizada, son datos de una guerra. Los investigadores en el área de violencia están considerando efectivamente que estamos en una situación de guerra civil, no declarada, no reconocida incluso por Naciones Unidas, son datos que muestran que un joven negro que vive en las grandes áreas urbanas de Brasil y consigue superar los 24 años es un superviviente.

Internacionalmente esto no se entiende ¿Cómo un país como Brasil no consigue dar respuesta a cuestiones como el racismo institucional materializado en la acción de la policía contra la juventud negra? ¿Cómo no consigue acabar con el racismo negro en el mercado de trabajo?

La lucha que CEAFRO realiza es en el sentido de influenciar al poder publico para que esos pequeños proyectos que abarcan a un máximo de 200, 300 o 400 personas se transformen en políticas públicas, es lo que decía Luiza en referencia a la Ley Nacional de Educación en Brasil, y es que gracias a CEAFRO y a otros grupos y programas en todo Brasil, muchos liderados por la comunidad negra, se consiguió cambiar la ley de educación del país.

Otra cuestión es que durante 500 años ha habido un pensamiento conservador de negación absoluta de la existencia del racismo, el Brasil oficial tiene una actitud racista institucionalmente estructurada y sin embargo todavía lo niega. El CEAFRO es una respuesta también institucional contra ese comportamiento. Creo que para nosotros, trabajar con los Objetivos del Milenio en Brasil significa realizar un debate para promover una amplia reforma en el estado capaz de crear organismos institucionales de enfrentamiento del racismo, de la homofobia, del sexismo, de la opresión de genero,... porque es por donde el capitalismo se reorganiza todos los días.

En Brasil se suele decir que no somos un país racista porque no tenemos leyes creadas contra los/as negros/as o contra los/as indígenas, pero cuando tienes una ley que obliga a las personas a que se eduquen en la escuela sobre otros ancestros, es una prueba de que es un país racista.
Brasil no tiene políticas públicas para el 47% de su población, estamos hablando de 82 millones de personas. Hasta 2001 no existía ningún tipo de política específica que garantizara nuestra integridad en el mercado del trabajo. 11 años atrás entendíamos que crear un programa como éste, capaz de dialogar con estas agendas para dentro y fuera de Brasil es fundamental porque el racismo, la homofobia y el sexismo se protegen cuando pasan desapercibidos. Mientras, un único grupo en Brasil, las personas blancas, continúan teniendo privilegios. Este país tuvo esclavitud desde 1533 hasta 1888, fueron 355 años de opresión oficial, de un sistema intocable, y cuando acaba la esclavitud tenemos el 55% de la población del país constituida por personas negras que no tenían derecho a nada. Por eso es importante pensar que un italiano que llegaba a Brasil como inmigrante después de trabajar la tierra duro durante 7 años conseguía el derecho a ella mientras un negro/a no la conseguiría nunca. Hoy al menos hemos conseguido tener un programa nacional para cuidar de la salud de la población negra, o plantear cuestiones tan profundas como las comunidades quilombolas y trabajar con políticas publicas para estas comunidades rurales negras, muchas de las cuales viven en el extremo de la violencia del racismo, con los dueños de las tierras rodeándoles y amenazándoles con armas. La mentalidad "esclavista" que se irguió durante 353 años oficialmente en Brasil, continúa todavía viva con sus reglas 118 años después de la emancipación del pueblo negro.
Nosotros/as consideramos que nuestro trabajo es fundamental para alcanzar el debate político más amplio, sea en los medios de comunicación, sea a través de los libros o en las discusiones del Congreso Nacional o del Senado.

La esclavitud significó un holocausto, con la perdida de 40 millones de vidas. Sólo a Brasil llegaron 10 millones de personas y otras tantas murieron en el viaje. Y ahora tenemos un país de piel clara que se protege de estas informaciones, y su conservadorismo evita cualquier debate en este sentido.

Espacios como este del CEAFRO permiten sacar ese debate del silencio y dejar de proteger a las elites, tiene que haber un debate sobre la diversidad, ese es el mayor bloqueo en este país, un país que tiene problemas muy serios con la memoria material e inmaterial, un país que es racista y no quiere reconocerlo, que es extremamente sexista, un país que tiene un profundo desprecio por las personas portadoras de deficiencia y que no lo reconoce, un país que tiene muchos problemas con relación a los derechos sexuales pero que se presenta internacionalmente como lo contrario.

Las universidades están extremamente distantes de estos debates, son lugares con personas totémicas, en torres de marfil, personas intocables, pero nosotros/as queremos una universidad como la nuestra, por eso es posible ese dialogo y hacer que la gente perciba que en Brasil hay una amplia agenda por los derechos humanos, pero que sólo haremos ese debate si en él colocamos la raza, el genero, los derechos sexuales,... porque hay un discurso de una parcela de las universidades y del llamado "Tercer Sector" de la sociedad que quiere hablar de derechos humanos pero sin discutir los problemas raciales, de genero, ... para nosotros éste no es el camino.

Otra cuestión central que nos interesa divulgar internacionalmente es que el Brasil de la undécima economía mundial tiene enormes desequilibrios. En un estudio hecho en 2001 el IDH (Indice de Desarrollo Humano) de la ONU que trabaja con 3 categorías (longevidad, renta y escolaridad) muestra que las personas blancas en Brasil están en la posición 48 mientras que las personas negras en la 108, existe un agujero de 60 países entre blancos y negros, y eso nos interesa debatir en la agenda internacional, principalmente en la afirmación de nuestra lucha en la superación de los 8 Objetivos del Milenio. Entendemos que no vamos a superar estos 8 Objetivos si no hacemos el debate de que entre las condiciones de la población blanca y de la negra existen diferencias abismales.

Nos interesa mucho comunicar esto. Las ayudas internacionales tienen que entender que la cooperación internacional todavía tiene mucho que hacer en Brasil, no hacerlo por nosotros sino con nosotros, no buscamos una asociación tutelada ni personas que vengan aquí por compasión, no, estamos en una lucha que envuelve solidariedad internacional y creemos que todas las personas y organismos que comprenden la importancia que significa la superación del racismo para el avance de la humanidad pueden venir para trabajar juntos.

En 1561 las elites ya enviaban a sus hijos a estudiar a Lisboa, la sede de la metrópolis colonial, los negros empezaron a ir a la escuela 4 siglos después, en 1924.
Sabemos lo que significa el capital educacional para cambiar la realidad del mundo, por lo que ese debate tiene que ser hecho en Brasil y estamos haciendo un esfuerzo para eso, queremos inspirar con nuestras ideas al poder publico para transformarlas en políticas publicas con foco en las cuestiones raciales.

Estamos a merced del poder, solamente ahora, a partir de 2003, con el inicio del gobierno de Lula, se ha empezado a articular la política para crear la Secretaría de Políticas de Promoción de la Igualdad Racial, o una Secretaría Especial de Políticas para las Mujeres.

Más información sobre CEAFRO: www.ceafro.ufba.br.



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