La AECI en Brasil



Ana Mansilla, asesora de la Oficina Técnica de Cooperación Española en Brasil                                         

Ana:Trabajo para la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) en Brasil. Desde la sede en Brasilia me trasladaron a Salvador de Bahía para hacer el seguimiento de varios proyectos que se desarrollan en esta ciudad, en las áreas de Patrimonio, Género, Educación e Infancia, cuyo número ha aumentado notablemente en los últimos años.

La AECI en Brasil

La actuación de la cooperación Española en Brasil es diferente a la que se realiza en otros países debido a su nivel de desarrollo y está justificada por la todavía existencia de situaciones de desigualdad y pobreza en un alto índice de la población. El Nordeste es la zona más deprimida económica y socialmente. Son varios estados, cada uno con sus propias características, en el caso de Bahía, y en concreto de su capital, Salvador, se caracteriza por tener una población mayoritariamente afro-descendiente y por darse una feminización de la pobreza, esto es, son las mujeres, pobres y afro-descendientes, las que tienen una situación más complicada, siendo además mayoritariamente las jefas de familia.

La AECI ofrece un tipo de cooperación técnica. No se trata de imponer un proyecto definitivo ni un modelo a seguir, sino que procuramos un intercambio de experiencias y conocimientos que España tiene en determinadas áreas. Por ello no actuamos en todos los ámbitos sino en algunos en concreto, tales como patrimonio, turismo, pesca, medio ambiente y fortalecimiento institucional, que han sido propuestos y discutidos por ambos países en las Comisiones Mixtas de Cooperación España-Brasil. En el caso del Programa de Patrimonio que también actúa en el resto de América Latina, el elemento más importante es la propuesta de un tipo de actuación, principalmente a través de las escuelas-taller, y también de los programas de revitalización de centros históricos, que consiste en ofrecer formación básica y profesional y está teniendo resultados muy positivos después de desarrollarse durante 16 años en João Pessoa y 10 años en Salvador de Bahía. Actualmente estamos trabajando para su expansión en otros estados.

La AECI esta ofreciendo esta experiencia de escuela-taller en aquellos lugares donde ha surgido una demanda, esto es, en ciudades que tienen patrimonio. Otras que no lo tienen tan significativo han entrado en contacto con la AECI a través de diversas instituciones interesándose por ese modelo e intentando implantarlo. Donde ha habido el interés de las instituciones locales, fundamentalmente las municipales, se ha hecho el esfuerzo de estudiar la forma de viabilizar el proyecto. Ha ocurrido en la ciudad de Sao Luís de Maranhão, que ha inaugurado este año su escuela-taller. Fundamentalmente es una demanda local, interesada por un proyecto que funciona y que ofrece algo que otros proyectos más puntuales no proporcionan, un buen equilibrio entre su duración, lo que ofrece, las perspectivas y el resultado.

Escuela-Taller

La escuela-taller es quizás el proyecto más representativo del Programa de Patrimonio de la Cooperación Española que está desarrollando la AECI en toda la América Latina. En el caso de Brasil se concreta en tres escuelas-taller localizadas en estados del Nordeste, la de Joao Pessoa que con sus 16 años es la más antigua, ésta de Salvador que tiene ya 10, y una más reciente en Sao Luís de Maranhão que no ha cumplido aún su primer año. Las escuelas-taller inciden mucho en la inclusión educativa, es decir, lograr que personas que por diversas circunstancias están fuera del ámbito escolar se reintegren a éste y además, complementar su educación con una formación profesional que les permita más tarde la inclusión laboral, en este caso, en el área de restauración de patrimonio.

La escuela-taller de Salvador está trabajando en la recuperación de la Antigua Facultad de Medicina, que es un edificio emblemático situado en el centro de la ciudad. Los aspectos histórico y patrimonial son importantes porque Salvador es una ciudad turística, y por ello la conservación del patrimonio también favorece a este sector. Pero más importante que la recuperación de edificios singulares es la dimensión social y educativa que afecta a los jóvenes y repercute en toda la comunidad. Ésta es una constante en el Programa de Patrimonio para el Desarrollo, ver el patrimonio no sólo como un elemento de contemplación, sino también como un instrumento que contribuye al desarrollo de los diferentes lugares, en los que tiene un papel clave la cuestión de la identidad, porque además son lugares que tienen un alto grado de significación para la población.

En la visita a la escuela habéis visto que es fundamental la confianza, el valorar el trabajo de las personas, son cuestiones que van mas allá de formar en técnicas específicas, se están formando personas que tienen algo que aportar a su comunidad y que quieren ser parte de ella, sentirse ciudadanos/as valorados/as y respetados/as.

Otros proyectos

Ese enfoque educativo como elemento fundamental para luchar contra la pobreza se está aplicando a otros proyectos que inciden en la pobreza y su feminización. En Salvador, aun en una fase muy incipiente, tenemos un proyecto destinado a mujeres afro-descendientes que pretende integrar la inclusión educacional y la formación profesional.

Otro de los proyectos que la AECI esta desarrollando en la ciudad de Salvador es un proyecto de desarrollo económico, social y cultural en el barrio de Candeal. En este caso la Cooperación Española se une a otras iniciativas del barrio, apoyando a la ONG local, Pracatum, creada por el músico Carlinhos Brown. Allí la actuación se basa en el apoyo a la creación de una guardería, en el sentido de satisfacer una serie de demandas de la comunidad. El número de mujeres en situación de vulnerabilidad es importante y la posibilidad de contar con un espacio que atienda a sus hijos es muy importante, no solo para su formación, sino también como espacio de dinamización, para fortalecer todo el tejido comunitario y es ésta la línea que se quiere seguir en los nuevos proyectos en marcha.

Son proyectos que están bastante articulados e integrados en las propias demandas que las instituciones locales han ido manifestando. Se está comenzando en Salvador, por ejemplo, un proyecto de formación en Derechos Humanos destinado a las Fuerzas de Seguridad del Estado de Bahía. En esta ciudad el tema de la violencia es grave y hay una falta de confianza general de la población hacia las fuerzas públicas de seguridad, cuyos componentes no tienen formación en Derechos Humanos, discriminación racial, violencia de género… Se trata de ofrecerles las herramientas necesarias para que estén más próximas a la comunidad.

En el interior del estado de Bahía y atendiendo a varios municipios se ha desarrollado la primera fase de un proyecto que trabaja con la alfabetización de pescadores en el río São Francisco. En este caso también se trabaja con esa articulación de alfabetización y formación profesional a la que me refería en el caso de las escuelas-taller y de acuerdo con una metodología que atienda a las características particulares del colectivo con el que se trabaja. No es un modelo que sirva para todos los perfiles, sino que tiene que ir bien integrado en su contexto, sea el de los pescadores de río, o sea el de las mujeres afro-descendientes de barrios periféricos de una ciudad como Salvador especialmente vulnerables al turismo sexual y al tráfico de personas.

Más información: www.aeci.es .