Rita y Carlinhos

¿Conocéis el deporte del pulso? Nos pregunta Rita al poco de conocernos, y ciertamente, sino hace el gesto de mover el brazo ni sabríamos cuál es. ¡Claro “echar un pulso”! Rita habla largamente con Miyuki en la travesía del barco (conoce como nos encontramos con esta pareja en el artículo “Ríos en el camino” publicado en “El Diario”.) y le explica porque este deporte es importante para ella.

Con su pequeña estatura, poco más de metro y medio, llegó un momento en el que pesaba 114 kilos, demasiado. Fue a un club de fútbol cercano y habló con el presidente. Éste puso a su disposición a un entrenador personal y a una nutricionista. La mujer le dijo que pusiera una fotografía suya en la puerta de la nevera y otra en el armario de las galletas, para qué cuando se viera se le quitarán las ganas de comer. Fue dura pero efectiva, en el primer mes Rita perdió 18 kilos, demasiado rápido. Con más control el siguiente mes pierde cuatro, el siguiente ocho, el siguiente siete...

El presidente del club de fútbol también lo es del equipo brasileño de pulso y le invita a presenciar un campeonato local. Ella está entre el público cuando le llaman para que participe, el equipo necesita una mujer. No se lo cree pero ante la insistencia del hombre y otros compañeros acepta; y gana.

Se anima y comienza a entrenar. Participa en el campeonato brasileño y vuelve a ganar. Sin todavía creérselo mucho va al el mundial, en Moscú, donde compite contra 22 atletas de otros países y las vence, pero llega un momento en el que no siente el brazo. Pierde el último combate y queda subcampeona del mundo. La familia la apoya, son sus mayores animadores.

Mantiene la dieta y sigue entrenando, a medida que baja de peso va participando en diferentes categorías hasta establecerse en 72 kilos. A pesar de haber sido protagonista, cuando el año siguiente vuelve al mundial nadie la reconoce, pesa 30 kilos menos. Ese mundial lo gana.


Rita en el mundial de Pulso en Suzdal (Rusia) (fuente: www.amigosdabola.com.br)

Al final será campeona del mundo en dos ocasiones y 6 veces campeona de Brasil, pero casi más que esas victorias deportivas, siente el éxito cuando va con su hija a comprarse unos pantalones a una tienda normal. Hacía años que no entraba en una de esas tiendas porque no tenían su talla, siempre compraba la ropa hecha a medida. Se prueba la talla 48 pero le está grande, la talla 46 también le está grande, por fin se queda en la talla 44, le sienta bien y se emociona.

Hacía 6 años que veraneaba en Nova Viçosa, un pequeño pueblo costero de Bahía donde un día conoció a Carlinhos. Se enamoraron y ella decidió dejar su familia en Belo Horizonte y empezar una nueva etapa de su vida en este pueblito. Hace año y medio que esta feliz aquí. Echa de menos entrenar y competir pero tiene clara la decisión. Acaban de comprar un barco de pesca y tienen como sueño comprar una casa.

Reportaje dedicado a todas aquellas personas que como Rita, lo vencen todo con fuerza de voluntad.

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