Imágenes antiguas sacadas por Vagner

Primeras mediciones del material en el salón de sus casa.

Vagner comenzó el barco con 10.000 reales (3.000 €).

Creó este sistema para poder dar la vuelta al casco después de haberlo terminado.

La falta de recursos siempre se suplía con ingenio. Con una olla a presión inventó un sistema casero para inyectar poliuretano en el casco.

En pleno trabajo con un amigo.

Poco a poco el interior va tomando forma.

Para poder trabajar más tiempo en él tuvo que trasladarlo varias veces de un lugar a otro.

Durante largas temporadas lo trabajó en el patio de la casa de sus padres.

La experiencia de Vagner ha atraído a otros navegantes. Aquí se encuentra dando una conferencia sobre la construcción de “Cristalino”.