Héctor Cruz – Museo Pachamama

Situado en las estribaciones de los andes argentinos, a más de 2000 metros de altura dentro de los Valles Calchaquíes, se encuentra el hermoso pueblo de Amaicha del Valle, donde la gran mayoría de sus 2000 habitantes son indígenas. Según nos cuentan, el lugar tiene una particularidad especial, sus antepasados pudieron resistir a los conquistadores lo suficiente como para que estos decidieran entregarles un documento extraordinario a cambio de detener la guerra. ¿Qué significaba este documento? Que los nativos de este valle podrían mantenerse como dueños de sus tierras. Sin haberse visto despojados de lo que les da el sustento, los pobladores de este valle han vivido y viven de forma diferente a otros hermanos nativos, no en la riqueza, pero tampoco en la miseria.
Los indígenas de Amaicha viven orgullosos de sus orígenes y están más organizados que los de otros lugares. Dentro de este contexto, Héctor Cruz, un polifacético y muy reconocido artista aborigen ha creado el Museo de la Pachamama, un espacio dedicado a la diosa indígena de la tierra. Hemos compartido con él unos minutos para conocer su interesante punto de vista como indígena y escuchar desde el otro lado, la historia que hemos oído tantas veces.

ORIGEN

Miyuki y Eneko: Héctor, ¿Cual fue el origen de tu vida como artista?

Héctor: En realidad más que artista soy artesano, descendiente de los nativos de los Valles Calchaquíes, en esta zona de la pre-cordillera de los Andes donde estuvieron los diaguitas, los calchaquíes, los Tolombones, los Colalao, los Quilmes, los de Fuerte Quemao, los Santa María, los Cóndor Huasi, y muchas otras etnias que también conformaban la nación nativa.
La particularidad mía, es que vengo de una familia de pastores, una familia muy pobre. Éramos muchos hermanos y mi madre estaba soltera, entonces no tuve la oportunidad de estudiar, soy autodidacta en todas las áreas. Desde los cinco o seis años viví solo, allá lejos, en la montaña. La mayor parte de mi vida hasta los veinte años transcurrió en la agricultura, la caza y otras tareas del campo. Allí tenía un amigo que era ceramista, conocido como Ico Yaco, él me enseño a trabajar el barro y así comencé mi primera etapa, haciendo vasijas. Luego monté unos talleres en Cafayate, en el año 1970. Más tarde comencé a diseñar tapices, pinturas, esculturas, y en la última época he estado haciendo arquitectura. Ahora estoy con el proyecto Quilmes y tengo dos o tres proyectos grandes, que si me queda tiempo intentaré realizar.

PACHAMAMA

Miyuki y Eneko:¿Y el Museo?

Héctor: Este museo tiene para mí un significado muy especial porque para nosotros los indígenas, en el Universo Nativo, la Pachamama es una deidad que representa el concepto de la totalidad, un concepto integral y completo. Es la madre de la tierra y le asociamos la vida, la siembra, la cacería, la lluvia, todo. Nuestra cosmovisión y mitología está basada en esta deidad, así como el Sol es nuestro Padre Sol y la Luna nuestra Madre Luna.

EL NATIVO

Héctor: Siempre he llevado en la cabeza la idea de hacer una revalorización de los espacios que hemos tenido los indígenas y que hemos perdido después de la conquista en América. El nativo perdió todo con la conquista, no solamente sus tierras, sino también su religión y su dignidad como individuo, porque pasó de tenerlo todo a no tener nada. Y de repente a cuidar lo que era de él, pero a nombre de otro.
Mi obra se basa en un desafío, en una propuesta para decir que seguimos estando, que seguimos existiendo. A partir de esto surgen otras propuestas porque hay un concepto totalmente equivocado en cuanto a la existencia del nativo, mal llamado indígena o aborigen, en realidad somos nativos. Desde la conformación de las nuevas repúblicas en todos estos países que devinieron de la conquista, el indio o aborigen se asocia con un individuo que no tiene cultura, que no sirve. Si alguien hace algo malo se le dice que es un indio, o sea, un concepto totalmente errado de lo que ha sido la cultura nativa y los habitantes de esta región.

LA PROPUESTA DEL MUSEO

Héctor: Todo esto que hago yo sirve para reafirmar a mi propia gente, porque hay mucha descendencia y hoy tienen un poco más de conocimiento de lo que ha sido nuestra cultura, de lo que fuimos capaces de hacer en nuestro apogeo. Y también brindar una propuesta que dé una visión distinta en este tercer milenio. La historia y la conquista pasan a tener un análisis no de revancha, sino carácter de revolución cultural. En toda la historia los pueblos han vivido dramas similares, lo que sí es cierto en que cada momento el individuo es responsable de la historia de la época que ha vivido. No tiene sentido pelearse hoy por lo que otros hicieron hace doscientos o trescientos años, es mi punto de vista.
Creo que hay que esforzarse en revalorizar lo que era nuestro y reclamar porqué le pasa esto a mi gente. Porque más allá de todo lo que hoy pasa, si un individuo es consciente de sus orígenes, es un individuo razonable. Por eso es que este museo es una expresión de un todo, es como un recuerdo vivo del pasado. Un museo tipo ciudadela, que muestra como eran nuestra ciudades antiguas, las ciudades sagradas... porqué la cultura Inca, por ejemplo, ha sido tan importante o más que otras culturas clásicas de la humanidad. Es como traer aquel recuerdo y a la vez afianzarlo hacia nosotros, sin temor a nada, para poder expresarnos. Eso es lo distinto que tienen ustedes en Europa, se respeta mucho el pensamiento y el quehacer artístico, a cualquier individuo que haga algo que exprese su cultura. En Argentina es diferente, aquí si uno es un artista autóctono y no ha triunfado en Europa, no tiene carné de respetado, o de que vale algo. Es una cosa de locos.

MUSEO

Héctor: Yo vivo del arte que creo, para mí es un don de los dioses, algo muy especial. Esta obra, este museo, es un patrimonio que quedará para la comunidad. Yo siempre digo que si gano algo o tengo éxito fuera, traigo de vuelta los beneficios para esta zona, porque es una manera de devolver todo lo que ella me ha brindado.
Luego de casi cuarenta años, se dio la posibilidad de concretar esta obra, que es un altar a la Madre Tierra, a la Pachamama. Desarrollar el proyecto me llevó siete años, el diseño y la dirección de arquitectura es completamente mía. La construcción fue un gran desafío, porque si bien yo había hecho alfarería, tapices, esculturas, y un montón de otras cosas, de pronto construir diez mil metros cuadrados de piedra, sin saber si funcionaría, fue medio inconsciente y audaz. Pero a la gente le gusta.

De pronto un hombre se acerca a saludar y felicitar a Héctor Cruz, se trata de un escultor argentino que está recorriendo el museo y quiere decirle a su creador que reconoce el trabajo como “una gran escultura viviente”.

Héctor: De eso se trata, de una gran escultura que cobra vida cuando la gente la recorre, la toca, la siente. Son locuras que se le ocurren a uno.

El hombre se despide y continuamos la charla.

PERSECUCIÓN

Héctor: Hay muchos espacios de la vida social, política y cultural que siempre nos han pertenecido y tampoco los hemos usado, la idea también va en esa dirección, es decir: “esto somos, esto queremos, esto nos está ocurriendo”, aunque todavía en la Argentina esto signifique persecución. En el caso mío por ejemplo es bastante problemático, no por mi obra sino por lo que pienso. Entonces me dan leña, el gobierno, los otros, todo el mundo. Pero esa es una regla de juego. Cuando uno tiene una dirección y sabe a donde va, es cuestión de poner el pecho y que venga lo que venga nomás. Como en el caso de ustedes, cuando uno entra en una filosofía de vida y define su proyecto, se larga y no sabemos si llegaremos al objetivo, si tendremos otra oportunidad, ¡pero es tan incierta la vida!, que lo principal es que uno haga lo que le gusta y en la dirección de lo que piensa.

ESPIRITUALIDAD NATIVA

Miyuki y Eneko: Es muy interesante el significado del museo, lo que ha inspirado tu obra, la Pachamama.

Héctor: Cuando digo que esto es un altar de la Madre Tierra, es porque así fue concebido. Por ejemplo aquella máscara que se ve más allá representa a la cara de la Madre Tierra. La idea era tratar de expresar el concepto del todo que significa la Pachamama por lo que se ha reunido a toda la mitología de las etnias de la zona. Acá van a encontrar serpientes bicéfalas, jamanes, danzas de suris (pequeña avestruz sudamericana), maternidades, soles, víboras, sapos, tigres, es decir, todo aquello en lo que nosotros creemos. Todos estos elementos tenían y tienen un significado especial para mucha de nuestra gente, es una guía para todos los días de nuestras vidas. La danza del suri por ejemplo, anuncia la llegada de los tiempos de lluvia. Cuando la gente veía danzar los suris en el campo (en realidad es un ritual de procreación), inmediatamente empezaba a preparar la tierra para la siembra porque tendría la bendición del agua en estas secas tierras. Igual que el canto de los sapos que anuncia también lluvias inmediatas. Todos son como designios o mensajes que de una u otra forma hacen nuestra mitología.

En las épocas de siembra o cacería también se realizan ritos simbólicos a la Pachamama. Se prepara un hoyo donde se deposita bebida, hojas de coca, cigarros,... y se pide a la Pachamama que sea una buena cosecha o que en la cacería nos entregue una buena presa. Tras haber conseguido lo pedido es fundamental brindar con la Pachamama como agradecimiento. Todas las etnias del mundo primitivo han tenido esta forma de relación con la Tierra, por eso creo que en el mundo antiguo la gente tenía un concepto mucho mas profundo del mundo espiritual, posiblemente porque disponía de más tiempo, mayor espacio en su existencia para preguntarse ¿por qué vive?, ¿para qué vive?
Porque en definitiva la mayor parte de nuestra existencia vivimos buscando el significado de algo. No se si hemos venido de afuera, pero muchas veces nos sucede que miramos al cielo buscando algo, como una explicación. Estas culturas antiguas tienen muy presente eso, quizás para ellos estaba más fresco lo sucedido en el pasado remoto que para nosotros, que parece que con la tecnología estamos más cerca, pero más lejos con el pensamiento.

ESPIRITUALIDAD PERSONAL

Héctor: En mi vida siempre me he hecho esas preguntas, podría decir que mi vida ha sido una permanente búsqueda, y llegué a una conclusión personal, que es una especie de filosofía: Al final, todo lo que hacemos en nuestra vida es un ejercicio de nuestra propia existencia, hasta que nos vamos, luego no queda nada, sólo puede quedar algo por un tiempo en el pensamiento de los que te rodean y nada más.

RELIGIÓN

Miyuki y Eneko: Esa idea es opuesta a lo que predican las grandes religiones monoteístas que hablan de la existencia de un cielo o infierno después de la muerte, o incluso de las que hablan de la reencarnación.

Héctor: Para nosotros eso es una utopía, venimos sin los recuerdos y nos vamos sin los recuerdos. Se habla de la reencarnación, sin embargo nosotros llegamos sin los recuerdos de otras vidas. Puede ser que traigamos un subconsciente, una memoria cósmica, que a veces permite a algunas personas hacer determinadas maravillas que parecen imposibles de realizar, pero esos son recuerdos inconscientes. Por eso creo que en ese aspecto el ser humano de hoy está un poco perdido. A veces le digo a mi gente que yo estoy enojado con nuestros dioses, porque si han sido dioses, ¿por qué se han dejado conquistar y ser desterrados por otro? Entonces quiere decir que no habrán tenido tanto poder. Se habla tanto de dios y de los dioses, y en definitiva el ser humano es como un universo en si mismo, un pequeño dios, totalitario consigo mismo. Cuando puede atrapa a otro también. Pero creo que si uno está preocupado en encontrar a dios o a los dioses, tiene que empezar por mirarse profundamente a si mismo.
Por ello, más allá de estas cuestiones que tratan sobre la existencia misma de los hombres, lo más importante es que cada uno sepa reconocer el origen de donde viene, su raíz y su cultura, para encontrarle significado a su lugar en el mundo.

GLOBALIZACIÓN

Miyuki y Eneko: ¿Cómo se conjuga esa idea con la hamburguesa y los McDonalds?

Héctor: En las películas de ciencia ficción de hace un tiempo veíamos como se daba la lucha entra las corporaciones. Hoy día la lucha mas importante se está dando entre los pueblos de etnia más fuerte. En las grandes ciudades las cartas ya están echadas, pero la gente que se resiste a llegar a esas grandes ciudades son los eternos rebeldes, los mas difíciles de domar... aunque a veces esas rebeliones traigan más problemas.

HISTORIA DE ARGENTINA

Héctor: En mi comunidad me reconocen como combativo porque sé como roba el hombre blanco desde el Gobierno con la miseria de los indios y de los coyas, sé perfectamente como es el sistema. Hacen programas para las comunidades pero sin dejar hacer, es una política que viene desde la época de la conquista y del Virreinato del Río de la Plata. Creo que es hoy cuando la Argentina tiene más vigente el Virreinato, más incluso que en 1800, porque todas las provincias responden al Virreinato. Antes por lo menos había un par de caudillos que se rebelaban, que separaban al país. En este país es un concepto muy complejo porque esta nueva república no la conforman los nativos, sino quienes vinieron a conquistar, los portugueses, españoles, alemanes, italianos,... A partir de ese momento la Argentina y su poder político han sido repartidos como colonia y la carne de cañón de los casi 30 años de guerra civil donde una colonia le quería quitar a la otra fueron los nativos. Mataron a más del 70 % en esa guerra fraticida. Entonces todo eso de San Martín es un verso (cuento). ¡Qué padre de la Patria! ¿Estamos todos locos? ¡Libertador! ¿de qué? ¡Lo que pasó en Argentina es una cosa de locos! Después vino Roca...

CONGRESO

Héctor: Mira, éste es un tema que pienso siempre y doy mucha letra. Tengo una gran cantidad de gente joven que me sigue y espero algún día poder llegar al Congreso para remodelar o cambiar cierto tipo de leyes que son hechas para los aborígenes y para los coyas, pero sin nosotros. Tenemos que estar y decir qué queremos, porque es la Argentina (después de la conformación de la república) quien nos exterminó. Desde el Congreso salieron sus leyes para que se extermine hasta el último indio. Y vino Roca, y bueno.... fueron 30, 40 años, y nos liquidaron a casi todos.
Es esa eterna cosa que queda todavía dentro de este país, pensamos que algún día nuestra gente va a llegar y lograr cambiar algunos conceptos dentro de las leyes para que los viejos argentinos se unan con los nuevos. Tenemos que unirnos, hoy ya todos somos argentinos. Queremos tener las mismas condiciones de calidad de vida que tiene la gente de ciudad, el hombre blanco. Queremos tener la misma tecnología y las mismas universidades. El Congreso de la Nación rectificando este tipo de leyes le podrá devolver la dignidad a la gente. Por daros una idea, el grupo español Repsol es dueño de todo el petróleo de la Argentina. ¿Y cómo es que un aborigen que vive acá cuidando una finca de 100 metros cuadrados no es dueño de su tierra, de su titulo, de esos 100 metros cuadrados? ¡Es una locura total! Por eso digo que se le devolvería la dignidad devolviéndole la tierra, porque existe, porque para el hombre la tierra es muy importante, sabe que si se muere a sus hijos les queda un lugar o la casa donde seguir viviendo. Pero si yo no tengo nada y me muero, ¿qué va a ser de mis hijos?, ¿serán esclavos de quién?

IGLESIA CATÓLICA

Héctor: Lo que nos quedó con más fuerza de la conquista es la religión, la iglesia católica, y la iglesia es nefasta. Estamos en el Tercer Milenio pero parece que seguimos en la Inquisición. El cura no está de acuerdo con el museo y me pregunta por qué hago cosas paganas. ¡No tengo porqué ser católico! Tengo grandes amigos curas y les digo: “déjense de joder, la cuestión espiritual es una sola cosa” Si de verdad hay un tema espiritual es piramidal, de todos lados se llega a un solo punto. Pero ¡basta ya!, hay lugares en la Argentina, en Fuerte Quemado por ejemplo, donde en medio de una ciudadela inca hay una iglesia, ¡una locura! Tengo el proyecto Ruinas de Quilmes desde hace tres o cuatro años y me pedían permiso para hacer un nicho. “¡Qué nicho!, ¡me van a tener que matar para hacer un nicho allá!” les dije. “Miren toda la tierra que tienen por ahí. Hagan una catedral si quieren, pero no dentro de nuestras ruinas”. Ya estamos en el Tercer Milenio, ¡respetémonos! Yo no soy católico, pero esas iglesias con 200 o 300 años que han quedado por ahí ya son patrimonio del pueblo, si hay que ir a luchar por ellas yo voy, y no porque sea amante de ellas, sino porque son patrimonio del pueblo. Pero vamos a empezar a respetarnos mutuamente, creo que desde ahí va a venir el crecimiento.

DUEÑOS DE LA TIERRA

Miyuki y Eneko: ¿Existía la propiedad privada antes de la conquista hispana?

Héctor: Antiguamente había territorios, espacios para cazar, sembrar,... que pertenecían a la comunidad, luego viene el invasor que mata al nativo, le quita el derecho sobre la tierra y se hace dueño desde su concepto de la propiedad. En realidad la tierra no debería ser de nadie, pero con el concepto actual de propiedad estamos en una situación donde es necesario que los gobiernos reconozcan a los verdaderos dueños de la tierra y comenzar a reparar esa situación. Por una necesidad cultural, y como un resarcimiento por la historia trágica que nos ha tocado sufrir, especialmente en Argentina, donde se exterminó a la población nativa para que pueblen el país los inmigrantes europeos. Aquí hemos vivido un racismo extremo, demasiado fuerte, y una colonización muy ambiciosa.

LOS PRÓCERES

Héctor: Estoy escribiendo un libro al que he llamado “La Desmitificación de los Próceres”, donde trato esta temática. En él hablo de que en la Argentina se definió la necesidad de crear una nueva república, crear nuevos próceres, Sarmiento, San Martín, Belgrano,... con la idea de sustentar el concepto de país. Pero ahora nos damos cuenta que todo eso fue una gran mentira porque hoy no somos independientes de nada, ni dueños de nada. Si hablamos de riqueza de un país, en los términos de hoy, nosotros no somos dueños del petróleo, ni la minería,… nada es nuestro.

MULTINACIONALES

Héctor: Este país parece que cambia de dueño cada diez o quince años. Durante la década del noventa, con la convertibilidad, muchas multinacionales se adueñaron de los recursos principales del país. Ésta es la realidad pero yo le reclamo a las multinacionales que tengan en cuenta la problemática de los que están mas abajo porque la riqueza que se llevan es demasiada y si están mejor los de abajo, ¿cual sería el problema?

EXTERMINIO

Héctor: Un país como éste, inmensamente rico, hoy por hoy vive casi una tragedia griega por cómo está políticamente, prácticamente realizando un genocidio, porque no se puede entender que tengamos niños desnutridos, pobreza y hambre en un país que produce tanta comida para el mundo entero. Estamos viviendo el último exterminio porque se mantiene a la gente engañada con bolsones de comida, con subsidios de 150 pesos (42€) para que no haga nada, no trabaje ni piense. Con eso un padre no puede mandar a sus hijos a estudiar pero la idea es que no te importe porque no trabajas y comes gratis. Así aparece la desnutrición. Ese niño ¿que expectativa de vida puede tener? ¿30 ó 35 años?

Miyuki y Eneko: Además de una vida vacía.

Héctor: Exacto. Además no tenemos hospitales para sanar a nuestra gente ni universidades estratégicas en las regiones. Son muy pocos los que pueden estudiar, sólo los que están cerca de las grandes ciudades o tienen mucho dinero para alquilar un departamento allí. Como el gobierno no se ocupa de estos temas los próximos esclavos no sabrán leer ni escribir, no servirán para nada,... eso es un exterminio, es una estrategia de exterminio.

DESAFÍOS

Héctor: Hoy estamos en el camino de esa lucha. A veces hay que decir cosas a nuestra gente porque no las ve, porque las desconoce, porque no tiene acceso a información, a nada. A veces siente muchas cosas pero no sabe como expresarlas y como enfrentarse al poder, sobre todo a los políticos que manejan estas cosas. La razón de mi vida hoy pasa por eso. Si no estuviera luchando, creando, haciendo la obra,... no sé si querría seguir viviendo. Quizás podría vivir veinte o treinta años más sin hacer nada, porque capaz que tenga para seguir comiendo, pero no le veo sentido a la existencia de esa forma. Los desafíos son los que nos nutren la vida, porque si no un día te encuentras demasiado vacío, aunque puedas subirte a un auto, comer, leer un libro. Cuando la batalla es más dura, más difícil, es cuando me siento más fuerte. Lo que vosotros hacéis también debe ser así, un desafío nuevo. La mayoría se queda a veces estacionada con un trabajo y se le pasa la vida. En cambio, creo que es mejor cuando uno tiene grandes desafíos, te vaya bien o mal, pero al menos se viven muchas cosas que no hubieras podido sentir de otra forma, eso me parece a extraordinario.