Santería

Al final de una tarde soleada acompañamos a Beltza a hacer unas compras por el Mercado Norte de Córdoba. “Ya sólo me queda conseguir unas velas” dice nuestro buen amigo mientras nos hace entrar a una pequeña tienda en cuyo rótulo se puede leer “Santería”. Lo primero que escuchamos ya nos deja perplejos: “Aquí tiene señora, sus diez San Pancracios grandes y cinco Vírgenes Marías medianas” dice la muchacha que atiende a la única clienta en este momento. Mientras Beltza pide a otra chica las velas que necesita y la mujer sigue con su “tráfico” de vírgenes y santos, curioseamos los objetos que se ofrecen a nuestro alrededor: posters de la Virgen y distintos santos, ungüentos de brujería, infusiones laxantes, … las cosas más peregrinas en este escenario de película de Buñuel o Almodóvar. Cuando la mujer ha terminado y nos deja solos en la tienda aprovechamos para satisfacer nuestra curiosidad con Débora, Rebeca y Agustina, las muchachas que la atienden.

Nosotros: La tienda ofrece cosas muy diversas... ¿a qué os dedicáis realmente?
Débora: Es una santería y una dietética.
Nosotros: La gente entra a comprar santos y productos dietéticos. Además de los más clásicos, los católicos, también tenéis al “Gauchito Gil”, a la “Difunta Correa”... ¿Cuál es el producto que más se vende?
Débora: “San La Muerte”.

Imágenes católicas.

Nosotros: ¿Para que sirve?
Débora: Hay gente que piensa que es malo, pero se le pueden pedir cosas buenas y cosas malas. Siempre existió, pero antes no se lo llevaban tanto como ahora, se ha puesto de moda.
Nosotros: ¿Dónde lo colocan?, ¿En santuarios?
Vendedora 1: Hay gente que es devota de un solo santo, otros de varios...y se hacen grutitas en el patio.
Nosotros: En la ruta hemos visto ese tipo de casitas, con piedras...
Débora: Acá en la capital no, pero en otros lugares hay grutas grandes donde dan misa y la gente va a hacer promesas, como la Rosa Mística en Bialet Massé (un paraje en las sierras de Córdoba, Argentina) que está a cargo de unas monjas.

San Antonio, se encuentra cerca de….

San La Muerte..


Nosotros: Los perfumadores, ¿para que sirven?
Rebeca: Los hay para atraer dinero, para atraer clientes, para lavar la casa,...
Nosotros: ¿Para lavar la casa? ¿Es algún tipo de jabón?
Débora: Jajaja, no, para lavar la casa de malos espíritus.
Nosotros: ¿Cómo funcionan?
Rebeca: Es muy sencillo, son bastoncitos como los de incienso, sólo que estos tienen ciertos poderes.
Nosotros: ¿Os llega la gente pidiendo consejo? “Déme algo para recuperar el trabajo”
Débora: Sí, a menudo. Para eso se llevan a San Cayetano que es el patrón del trabajo. Hay brujas o parapsicólogos que se dedican a hacer esos trabajos, a aconsejar,....entonces la gente viene ya pidiendo cosas concretas para solucionar su problema.
Nosotros: Si alguien viene y dice...”quiero recuperar a mi pareja”... ¿Qué puede llevarse?
Rebeca: Tiene muchas cosas, jabones, perfumes, fluidos…


Una estantería guarda las imágenes de la religión Umbanda, de Brasil.

Nosotros: ¿Estas cosas son para utilizarlas con la persona que deseas atraer? Por ejemplo, ¿Tienes que conseguir que la persona que te gusta se lave con el jabón?
Débora: No, son para uno mismo, para conseguir energía y suerte para lograr lo que se proponga. También hay velas con formas para hacer conjuros.
Nosotros: Ha vuelto gente diciendo “¡ha funcionado!”
Débora: Si, vienen,... ¡Pero es que hay mucha gente que cree!

La Pombagira do Amor, según nuestras amigas, es la reina de las noches y es venerada por las prostitutas, quienes le hacen sus pedidos.


Nosotros: ¿Cual es la cosa más extraña que os han pedido?
Débora: De todo, desde cola-cola hasta alpargatas pasando por un consolador.
Nosotros: ¿Y la historia más extraña?
Débora: Un día una mujer vino desesperada a buscar algo para que su hijo volviera a la casa con su esposa, la había abandonado con nueve hijos.
Nosotros: Tremendo, ¿y qué le distéis?

Rebeca: No recuerdo, pero creo que no funcionó. Otros vienen a pedir yuyos (hierbas) o pastillas para “levantar el ánimo” –ríen las tres-.
Nosotros: Este negocio es cualquier cosa menos aburrido. Entre tanto “elemento espiritual” ¿Habéis sentido alguna vez algo extraño acá?
Rebeca: Nunca, afortunadamente no, aquí no pasa nada.
Nosotros: Y en confianza, entre nosotros, ¿vosotras creéis en todo esto?
Las chicas ríen y no se atreven a contestar, después de despedirnos nos vamos con la idea de que ellas no son clientas de sus propios productos.


Débora, Rebeca y Agustina, lo pasan bien vendiendo esta mercancía tan especial..



Gauchito Gil, un “alma milagrosa”.


Debajo de las figuras religiosas están los copos integrales para preparar el desayuno..



Tabla donde podemos saber el arcángel y el color que nos va bien para cada día de la semana..



Figuras católicas..



Detrás de la Pombagira do Amor está Oxum, en la misma religión es el dios de los presos, de la gente marginada..



Estos son perfumadores, varillas de incienso para conseguir lo que viene en la etiqueta.



Muchos son importados de Brasil. “Pega homem” no es para pegar al hombre sino por el contrario, para atraerlo.
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Otros diseños de cajas de perfumadores brasileños..